GLORIAS DEL DESEMPLEO (Parte 2: Sabrina, la vecina; y un grito)

Despertás. No... hoy no vas a ningún lado. 
No hay que ir a ningún lado. 
Ni siquiera tuviste la voluntad de arrastrarte hasta tu cama, te dormiste como un lirón, con el gato encima tratando de sacarte las pocas preocupaciones que te quedan con un ronroneo constante. Pocas, si. pocas. Tirás la pata al suelo y se cae como un ancla, pesada, como una media res. Todavía estás lleno de una madeja de lagañas, prendés la tele y la palabra "inflación" te supera y apagás. "Clik". Desenchufas la tele.
Quizás estos días sin empleo te los pases sin mirar absolutamente nada. De paso ahorrás energía, siguiendo los sabios consejos que dan los políticos.
En la computadora todo sigue siendo confuso, con ventanas inútiles buscando laburo por vos. 
En el cajón hay más o menos veinte lucas, que es todo lo que tenés.
Sacás $ 300 pesos, no lo pensás mucho. Vas escaleras abajo a comprar para hacerte una torta riquísima para vos solo, a pesar de que no acostumbrás hacer estas cosas, y tampoco acostumbrás no tener trabajo. Siempre pensaste que un hombre que no trabaja se muere, porque con todo ese tiempo libre, ¿qué hacés? descubrir en el vacío y el aburrimiento el hastío de vivir, el esfuerzo que conlleva continuar vivo. Resulta que nos han mentido toda la vida. (Ya son $ 20.000 - $ 300)
Ponés jazz. ¡Jazz! No das más de lo caricaturesco, pero te chupa un huevo. Huevos. Con veinte cucharaditas de leche, el polvo que viene en la cajita, batir, echar en una fuente y al horno. Te vas a dar la panzada de tu vida. ¿Cuántas tortas te hubieras comido en un año si no estuvieras trabajando? Cada día de la semana tiene 8 horas de trabajo menos los findes, 40 horas de trabajo. Más la hora de ida y la hora de vuelta. Una torta lleva una hora en el horno, promedio. Mmm... bueno, haber podrías haber hecho 40 tortas ponele. Con diez ya podríamos decir que hubiéramos sido unos gordos felices. 
Papeles, como los de la oficina, rasgan la puerta, y te acercás para ver quién te está acechando. ¿Acaso los formularios, las planillas, las órdenes de la oficina, han venido a quitarte tu tesoro de veinte lucas? Muy parecido: son las expensas. 4 lucas. Las tomás con la mano mojada, la que lavaste en la bacha, y las hojas se embeben y humedecen, con sus números rojos y sus líneas punteadas. Ahí, antiguamente prolijas, mostrándote lo que vienen a quitarte. Las tirás en el mueble del recibidor, el que tiene el espejo, y el hombre que está en el espejo es un hombre feliz. No porque no tenga trabajo: porque decidió que no le importa. 
¡Paf! Una ponchada de crema, y con el tenedor la vas martirizando, la vas desgranando y metiéndote sus organos en la boca. Vainilla y crema, mezclada con dulce de leche y tu saliva. Todo es un néctar divino, ahí, en pantuflas, tirado en el rincón donde está tu biblioteca, mirando tus libros tratando de tener alguna explicación de por qué estás contento. En Spotify suena Tony Bennett, y afuera el sol no traspasa las capas de bruma invernal. Te empezás a reír, y aunque te cagás de frío abrís la puerta, que del envió choca con el brazo del sillón y temblequea como un esqueleto.
_ ¡Boludos! _ le gritás, desaforado a los transeúntes. Comiendo tu postre de vainilla, y dulce, y crema, y diabetes. Suena el jazz, baby. Y aun nadie, ni tu familia, ni tus amigos, saben de tu nueva vida. ¿Nueva vida? Curiosamente, no actuás como si tuvieras una nueva vida. Actuás como si te estuvieras por morir. Como si esta vida fuera la única. Y oh sorpresa, resulta que lo es. Y quizás todo lo que quisiste en tu vida fue hundir una cuchara sopera en una tierna masa llena de glucosa y líquidos espesos y cremosos que te embadurnen los labios, con la mente en blanco, no pensar en nada. Pero si esa es la muerte, la dulce muerte, ¿qué pasará cuando se termine la muerte, y nos despertemos a la vida, y por tanto, a la necesidad y la carencia? Que va a pasar cuando las veinte lucas terminen. 
Tocan el timbre. ¿El timbre? 
La flaca es morocha, y tiene una melena larga y lacia, negra como una tumba y ojos miel, almendrados. Cachetitos y muslos, un poco pin-up, y una sonrisa con la que podría hipnotizarte todos los muebles del departamento y llevárselos saltando.
_ ¿Sí?
_ Disculpame que te moleste, hola, me acabo de mudar recién, recién al edificio, y me queda la caja más pesada en el ascensor, no la puedo levantar y ya estoy echa pelota. ¡Me muero de verguenza! Te juro no se a quién pedirle, tuve que hacer esto todo sola. ¿No me podrás dar una mano? Es esta caja no más. 
Se ve como un Bambi, tierno y con algo de verguenza. Abrís, tímido, con la timidez siniestra que tienen los violadores o los curas. Estás enteramente en joggin y ropa de morsa tirada en el sillón, pero ella, que lo registra, parece no darle mucha importancia. 
Claro que la ayudás, te hacés el caballero y todo. Y le decís que cualquier cosa que necesite te avise. 
_ Ah, ¿tu nombre? 
_ Sabrina. Me mudé recién. Fuiste muy amable. 
Y cerrás la puerta. ¿La deseaste? Toda. Pero ella a vos ni te registró como hombre, sino como grua, y no una grua muy llamativa que digamos; de hecho aun no sabe tu nombre porque no lo preguntó. Cuando entrás de nuevo a tu departamento el espejo te muestra un ser con barba crecida, ojeras, el pelo revuelto, envuelto en ropas de entre casa, con un poquito de pancita crecida. "Sabrina". "Shhhh" le tirás al gato, y va un sarpaso de amo para que se aleje de tu torta. En seguida te apiadás y le prometés el atún más caro, Caballa, porque es un gato bueno y compañero. 
El celular está explotado de mensajes. La mayoría de ellos son tus amigos en el grupo, preguntándo si el viernes hacemos algo. De seguro quieren ir a comer una pizza, salir a bailar a algún boliche donde te den intravenosa de reggaetón intenso y centroamericano, o ver en el cine alguna peli mala y pochoclera donde sí o sí haya super heroes. Con un poco de nostalgia, mientras agarrás la llave para ir a comprar la segunda torta, recordás cuando en tu juventud ibas al taller literario de la Biblioteca Municipal, allá en tu barrio, todos los sábados a las tres de la tarde. Querías ser escritor, y leíste como hijo de puta toda tu infancia, mientras tus compañeritos meneaban "para cá y para allá" por las noches de fin de semana. Ahí aprendiste a contar historias, la estructura, los personajes cada uno con su carácter, las atmósferas, las personificaciones y metáforas. Varias veces pensaste en escribir un blog, incluso abriste varios. Por eso estás, por eso estoy, escribiendo ahora. Dicen que cuando los viejos son viejos es como si volvieran a ser niños. De alguna forma, estar sin trabajo me recuerda los sueños a los que me había resignado. Leiste y aprendiste a contar, a redactar, ortografía, a tener buenas ideas, a saber sobre historia, a saber usar las palabras. "El conocimiento es poder", dicen los que joden con que hay que leer libros, mientras la vida adulta muestra que el saber te lo podés meter en el orto varias veces, y trabajar de lo que se valore, no de lo que sepas. Penosa es la alternativa a vivir robando con una navaja por los caminos: pacíficamente intercambiar lo que los demás quieren y podés darles por plata para  comprar libros y soñar con que los ha escrito uno y pensar en el día en que los demás compren lo que sepas y no tengas que saber lo que los demás quieran comprar.
_ ¿Cómo que te quedaste sin laburo? _ te dice Juani, tu amigo ingeniero, alarmado como quien habla de un crimen.
_ Sí, me dijeron que están haciendo recorte del personal y que lo lamentan mucho. Lo cual les creo, pero que se metan las lamentaciones en un estuche de madera muy duro y se lo vayan administrando en tandas para que entre todo adentro del orto.
_ ¿Y qué vas a hacer? Lo siento mucho loco, debés estar echo mierda...
_ ¿La verdad? No.
_ Bueno, bien. Che, quiero darte una mano. ¿Voy a tu casa hoy querés?_ Juani, que es heterosexual, tiene la manía femenina de juntarse, amucharse, y acurrucarse en manada cuando alguien está desvalido, y llorar juntos, como si fuéramos dos osos en una cueva en mitad de una helada. Le decís que se tranquilice, y la verdad, ahora no querés ver a nadie. 
 Vamos a llenar la heladera y comer hasta reventar. ¡Vamos a sentir hasta que nos de la guita que podemos estar tirados, y dejar que todo se nos vaya de las manos! Aprendimos a vivir entendiendo que las cosas pueden estar en nuestras manos. Y entonces por siempre las tuvimos ahí, sujetándolas, en nuestras manos, y nunca se van. Pero de pronto un grito estruendoso...
Salís a la puerta.
No hay nadie en el largo pasillo.
Al lado de la puerta hay otra y al fondo la de Sabrina.
Sabrina abre la puerta y se encuentra con vos, sin querer.
Se sorprende por ver tu cara, tus ojos, tu joggin.
_ ¿Oiste eso?_ atina a decir.
Movés la cabeza queriendo decir que sí, y que hola, que es linda.
_ Lo oi _ decís por fin, mientras del lado de adentro de tu depto el gato te muerde los talones.
_ Oi un ruido y algo se cayó, no se.
_ Sí. No se.
Se oyen pasos en el departamento de tu vecino. El señor Elvio, un despeinado solterón de cincuenta años de edad con el que nunca te llevaste bien.
_ Esto es lo de el señor Elvio, mi vecino. Sabrina _ decís su nombre y no lo podés creer _ escucho pasos en su depto. A ver...  Vamos a tocarle timbre a ver que es...
_ Son las doce del mediodía, ¿Estás enfermo que estás acá en tu casa?
La cachorrita te lo preguntó, y te cayó como el orto. Te volviste frío como el acero, pero por dentro hacés "crunch". Te sentís interpelado, por una que en realidad iba a ser la princesa Disney, o la Femme Fatale, pero nunca la que te juzga y te deschava. Pero es lógico, exceptuando a quienes tengan horario de tarde en los shoppings, la gente en general a esta hora trabaja.
_ ¿Y vos? ¿Vos no trabajás? _ contestás; no solo quedándo en evidencia de que te ofendiste y te sentiste amenazado por la mamita rica, sino que ni siquiera pudiste contestar "Soy un Glorioso Desempleado Argentino" con orgullo. La dulce morocha baja la vista, sonríe incomoda y te mira.
_ Es que tengo día de mudanza.
_ Ah... claro. No, disculpá... Yo... En este momento estoy acá a esta hora. Quedé sin laburo.
_ Ah. Bueno, no sé. Qué raro el grito ese. Toquemoslé la puerta a tu vecino.
Luego del interrogatorio, tocan la puerta de Don Elvio, que no atiende. Se saludan, sabiéndose auditados por el otro, y antes de que la morocha se vaya sintiéndose avergonzada y furiosa con el pelotudo de su vecino, sacás un don juan de tu galera y le decís : "en este momento estoy haciendo una torta y me encantaría ofrecerte un pedazo.".
La morocha se vuelve, y te mira sabiendo que sos un desubicado y que sos simpático, detrás de ese pelo enmarañado, tu joggin, tu cara de desempleado, y la baba que se te cae por ella. Se lo queda pensando, mientras seguís preguntándote qué era ese grito que se oyó, con su vocal tan estirada, su timbre tan cansado, como pidiendo auxilio.  Pero qué importa ahora, si la morocha te acaba de registrar como hombre.
_ No tengo día de mudanza. Me despidieron ayer _ confiesa la morocha. Esto se pone tan interesante como el grito que de pronto sonó en tu edificio de soltero desempleado.
_ No lo puedo creer. A mí también me despidieron ayer.
_ Wow... cómo está la cosa eh. Y yo ya me había pedido la mudanza y planeado la mudanza, todo. Un desastre.
_ Ufff... ¿Y segura que querés compartir una torta con tu vecino a quien recién conocés?
_ Yo podría hacerte la misma pregunta.
_ Si.
_ ¿Es Tony Bennett lo que oigo?
_ Es Tony Bennett.
La morocha, Sabrina, finalmente entra a tu departamento. Nunca te esperaste que te echen un día, ligar al otro día, y que un grito aterrador, como el de una víctima, que se escuchó en tu departamento, te chupe un huevo. Pero el grito era aterrador, no quedaba claro de dónde venía. Y mientras le servís torta a tu vecinita nueva, y ambos hablan sobre estar desempleado, el gato maúlla en la puerta de entrada, sintiendo cosas que un par de personas en pleno levante obviamente no pueden registrar, sobretodo si no son felinos.



Si querés leer la primera parte de "Glorias del Desempleo" andá acá:
https://loqueelmundonosdebe.blogspot.com/2018/06/glorias-del-desempleo-parte-1_5.html


MALEFICA: EL MAL NO NECESITA RAZONES

Afiche de la película
"Maléfica", la película de 2014 que narra la historia "oculta" de la famosa villana de Disney, tendrá su secuela muy pronto, y ya genera grandes expectativas. El film, dirigido por Robert Stroemberg, recaudó 705 millones de dólares y tuvo como flamante protagonista a Angelina Jolie, quien también participará en el mismo rol en esta segunda parte. 
Quiero aclarar antes que nada que vi la película y me pareció buena, entretenida, con pros y contras, pero no me detendré en eso. De lo que quiero hablar es del por qué y para qué se cambian las cosas y qué nos aportan y qué dejan en el camino a la hora de cambiar.
Es evidente que en los últimos años se vienen revisando los cuentos clásicos del universo Disney, como Blancanieves y el cazador (donde lo único que vale la pena es la interpretación de Charlice Theron en la piel de una siniestra Reina) El libro de la selva, Caperucita roja y La bella y la bestia, entre otros, e incluso se habla de un próximo Aladdin con personas humanas. La película que inauguró esta revisión, producida por Dreamworks es mucho mejor que muchas de las que la precedieron en la misma línea y se hizo en clave paródica: Shrek, la historia de un ogro tosco y rústico capaz de todo lo que es capaz un príncipe, y que no tiene un brioso corcel, tiene un burro parlanchín y exasperante. Otra historia que va en el mismo tren es Wicked, el éxito de Broadway que tendrá su versión fílmica en 2019, y que cuenta cómo La Bruja Malvada del Oeste, la villana de El mago de Oz, era en realidad buena.
Un fenómeno curioso recorre las mentes y las producciones cinematográficas en estos tiempos: explicar al malo. Plantear un lado B, en el que entendemos por ejemplo a Maléfica, la siniestra hechicera de la película animada de 1958 que ya es un clásico, y entendemos las razones por las cuales "se volvió mala". Porque atentos: la clave está en partir de esta base, en la que ningún villano es malo de entrada sino que hay "circunstancias" que lo emponzoñan y hacen de una tierna alma un ser sediento de venganza. Se planta el mecanismo mediante el cuál lo primero que le exigimos a la historia es una descripción detallada de los orígenes y causas de todo lo que ocurre, sin importar el tipo de historia que estemos viendo o si es relevante. En el caso de esta revisión, la explicación que se da es la siguiente: Maléfica era un hada buena y virtuosa, que se vuelve un ser malvado cuando el rey Estefano, luego de enamorarla, le arranca sus alas y debilita su poder. Resentida, Maléfica busca vengarse a través de la hija recién nacida del rey, Aurora, sobre la que desata el hechizo famoso : "¡Al cumplir los dieciséis años, antes de que el sol se ponga, se pinchará el dedo con el uzo de una rueca y morirá!". "Ningún malo nace mala", diría la pancarta. De hecho al principio de Wicked se enuncia de forma casi textual: "¿La gente mala nace mala o se vuelve mala?". Se me ocurre que en nuestra mente pensamos que si se vuelve mala, hay mecanismos para salvarla y volverla al sendero del bien, y la misma línea de pensamiento nos arrastra a pensar que si hubo causas concretas que volvieron malo al malo podemos perdonarlo y entender que, "no es que es malo, es que le pasaron cosas feas y por lo tanto podemos eximirlo de su responsabilidad". Perdonarlo. Aunque no creo que Maléfica hubiera tenido ganas de merecer la misericordia de nadie. 
Los cuentos de hadas generan más polémica hoy que nunca antes, no solamente porque un feminismo talibán pretende discutirlos desde las cuestiones de género (que no es absolutamente inválido) y atacarlos (que si lo es), y no solo porque Bruno Bettelheim los freudianiza en El psicoanálisis en los cuentos de hadas, sino porque se les ha aplicado una lente moralizadora para leerlos, una mirada que pienso que está vinculada con la herencia del realismo.
El realismo, corriente estética surgida en el siglo XIX tanto en el teatro como en la novela, fue influenciado por la enorme revolución tecnológica, científica y económica, que propició que la técnica le encontrara explicación y procedimiento a todo. Algunos autores pretendían hacer lo mismo con la ficción,  Es decir: aplicarle a los personajes y a las historias un enfoque cientificista, en el sentido de que si aplicamos los correctos procedimientos analíticos, lógicos y racionales, lograremos entender por qué las cosas son como son y por qué los personajes (y las personas) son como son, porque todo tiene un por qué, cada causa está concatenada con otra, y al ponernos el microscopio en el ojo entenderemos de qué están hechas las cosas. Así es que Naná, el personaje de Emile Zolá, no es como es porque sí, sino porque su vida de pobreza ha formateado su manera de pensar, y el modo en que obra; debido a las carencias que experimentó quiere una vida de lujos y amantes ricos, que consigue y que al final empobrece, y es incapaz de sentir compasión o verdadero amor por nadie. ¿Con qué objetivo? Que el arte presente al mundo "tal cual es". El arte, pensaban los realistas, debía operar como pintura de la sociedad, y dar cuenta de como la sociedad era con el objetivo de transformarla.
Aclaro algo importante: "realista" no quiere decir "verosímil". Dentro del universo de los cuentos de hadas, no es realista que aparezca un dragón, pero es verosímil, porque es es el mundo y el código que los cuentos de hadas manejan. No sería verosímil que aparezcan naves espaciales, eso si.
Cuando digo que la tendencia es a revisar los cuentos de hadas con la lente realista, me refiero a que se exploran cuáles deben ser las motivaciones psicológicas de los personajes, si es que serán reprimidos, neuróticos, narcisistas, si son buenos porque tuvieron una vida fácil o malos porque en el reino les hacían bullying, en vez de pensar que en ese universo esas categorías no tienen razón de ser, y los personajes no están compuestos de un modo psicologista y racionalista, como los personajes del drama realista contemporáneo, que se parecen a nosotros y a la gente que vemos todos los días.
En la versión original del cuento (hay muchas, la más citada siempre es la de Charles Perrault) el personaje de la bruja malvada está bastante desdibujado y su línea de acción ni siquiera tiene una conclusión final en el relato (en la versión de Disney, Maléfica es derrotada por el príncipe Felipe después de un duelo que representa la lucha entre el bien y el mal). El gran acierto de Disney en la versión animada de 1958 fue justamente el personaje de Maléfica. Tomando algunas versiones en las que el antagonista del relato no es una bruja sino una Reina Malvada de un país vecino, Disney creo una Reina Hechicera, hermosa y a la vez siniestra, con apariencia de mujer pero con grandes y puntiagudos cuernos, que vive en un aterrador castillo y tiene su propio ejército de extraños bichos que tranquilamente podrían ser orcos o gnomos. No nos termina de quedar claro si es mujer, dragón, o que hay detrás de su ampuloso ropaje oscuro. La figura física de Maléfica es desdibujada, velada, y a la vez expansiva, prolongada como una sombra. Se aleja de la claridad de la razón y de la ciencia, la mente no llega a encapsular ese cuerpo, es un cuerpo sin conclusión, sin forma, y a la vez, multiforme (Al final, toma la forma del dragón). Maléfica, con su fortaleza y su ejército, es el doble oscuro del poder real "del bien". En un contexto feudal, Estefano es desafiado en su autoridad por una Señora tan fuerte como él, con su propia fortaleza y sus vasallos. El medioevo fue un mundo en el que las líneas y fronteras de los diferentes países no estaban definidos, en donde cada señor feudal peleaba por acaparar algo de territorio y poder, y el más fuerte de ellos era el rey; pero se vivían turbulencias todo el tiempo, conforme las pugnas entre las diferentes familias se sucedían. Esas pugnas eran arregladas o mediante la guerra (se declaraba un vencedor) o las alianzas políticas (matrimonios arreglados, como el que Estefano y el padre de Felipe quieren concretar uniendo a ambos jóvenes príncipes). Maléfica es la fuerza del caos, oscuro e imposible de conocer y dominar, que viene a poner en jaque el órden de los reyes. El reino de Estefano es un reino de colores (la película tiene una bellísima estética inspirada en los grabados y vetraux medievales) donde los hombres y mujeres son claramente humanos, mientras que Maléfica al no poder ser definida como mujer, dragón, o cosa, es inexplicable y por lo tanto indomable. No así la Maléfica de Jolie, que tiene piernas, cuello, tetas, y es "una chica".
En un gesto absolutamente propio del mundo antiguo, Maléfica pareciera considerar que Aurora debe cargar con la culpa de los padres (miasma, culpa hereditaria), ya que ellos no la invitaron al nacimiento de la heredera al trono (lo cual podría ser tomado como un gesto político, ellos desconocen el poder de Maléfica). Luego de pronunciada la maldición, el rey Estefano decreta quemar todas las ruecas en el reino, para que no quede ni una que pueda pinchar el dedo de su hija. Sin embargo, diez y seis años más tarde, Maléfica hace aparecer una rueca frente a Aurora y está se pincha. El mal es imposible de destruir, siempre está al acecho y logra alcanzarnos a pesar de nuestros esfuerzos por contrarrestarlos. Los padres no pueden proteger a sus hijos de todos los males, aunque se esfuercen.
La princesa durmiente queda en lo que podríamos llamar hoy un estado de coma profundo, y es el príncipe Felipe quien trata de llegar a ella para despertarla del sueño con un beso de amor, armado con el "Escudo de la Virtud" y "La espada de la Verdad" que le dan las hadas buenas (todo es alegoría, y estos son los valores sobre los que los humanos han decidido fundar los reinos, valores opuestos a la maldad de la hechicera). En el camino, Maléfica rodea el castillo con una selva de mortales espinas e intenta alcanzar a Felipe con truenos y rayos: la naturaleza indomable, amoral, el peligro que acecha, contra principios y valoraciones morales, generadas a partir de la cultura, de lo humano, de aquello que construyen los humanos.
El duelo final es entre Felipe y Maléfica, quien toma la forma de un peligroso dragón (¿o era su forma original?) y es vencida por la Espada de la Verdad, no sin antes intentar achicharrar al joven príncipe con potentes chorros de fuego (de nuevo, un elemento de la naturaleza indómita) . El príncipe sube las escaleras hasta la torre más alta, besa a la chica, está despierta. Vals. Final feliz.
En el mundo medieval, al que esta ficción alude pues se desarrolla en él, los personajes de ficción no poseían psicología. Es verdad, no poseían porque aun no se había estudiado, pero a lo que quiero llegar es a que son valorados no por parecerse a nosotros, o a nuestros vecinos, o tener motivos para la acción "realistas" o "lógicos". Si no por no parecerse, por ser lejanos, ideales y hasta aspiracionales. Son personajes alegóricos que representan fuerzas, personificaciones de conceptos que no están obligados a parecerse a nuestro día a día, con menos líneas de sentido pero también con un grado de juego que las cosas inmediatamente cercanas a nuestro verosímil muchas veces no tienen. Los malos de la vida real no son pura maldad infernal como Maléfica: tienen explicación. Son más humanos. Y a veces, más pequeños, y más pequeño lo que pueden generarnos, porque no nos llevan a ningún lugar muy distinto del que solemos estar.
Este análisis y mi opinión es personalísima y de ninguna manera pienso que es malo revisar las viejas historias y volver a contarlas diferente. Pienso que esto es materia opinable y que hay muchos caminos válidos y hasta puede ser que todos ellos sean verdad. Lo que me pregunto es ¿por qué se hace y que nos deja a cambio? Un personaje original, con capas y capas, se ha simplificado para ser simplemente "una chabona buena, con algunos problemitas amorosos... y tiene cuernos".
¿Estamos en una época de tanta corrección política que necesitamos encontrarle razones justificadoras incluso a los villanos? ¿De dónde vienen estas ansias de acercarnos todo, en vez de ir hacia imágenes y personajes que son misteriosos y que no podemos explicar? ¿Será que queremos que todo en el mundo sea parecido a lo que tenemos en nuestra sala de estar? Jolie interpreta un hada que se vuelve mala (y sinceramente, ¿que crímen termina por cometer? Ninguno, de hecho lanza ese hechizo sobre Aurora pero luego, por pena, la salva) y que tiene toda una psicología cercana a la nuestra. De hecho su actuación es naturalista, actúa como una persona "de la vida real" solo que con orejas puntiagudas. Siendo más parecida a la gente que conocemos, incluso teniendo motivaciones psicologistas perfectamente entendibles como pueden ser el resentimiento, no consigue las aristas que aquella caricatura llena de maldad conseguía. ¿En qué momento necesitamos sentir piedad por Maléfica? Hubiera sido interesante contar la historia tal cual solo que con actores de carne y hueso. Es probable que la secuela sea buena y coseche un gran éxito en taquilla. Pero yo sigo apenado por que le hayan sacado esa maldad al personaje, y hayan dejado en su lugar... nada.
La lucha entre el bien y el mal, Maléfica vs. Felipe . 
Contar una historia no es sencillo, y si bien la peripecia y el conflicto deben ser interesantes, los personajes que la transitan lo son todo. Creo que lo interesante de Maléfica era que era maléfica, no una mujer enojada con su ex que ni siquiera es capaz realmente de matar a su bebé para vengarse, sino que ejecuta a lo largo de toda la película una levantadita de cejas, una carcajada tibia, y queda como una diosa al salvar a la hija de su enemigo. Ni siquiera se logra poner al personaje en el conflicto entre ceder a su sed de venganza y tener conciencia moral y misericordia con una pobre bebe que no le hizo nada. Los pocos momentos donde Jolie transita ese conflicto son tibios y un poco "puestos", casi como una obviedad, para que "nos quede claro, que ayyy ella es buena en realidad, pasa que está dolida, como vos, como yo, como los pobres infelices que habitan esta tierra". Tenemos tantas ganas de sentir misericordia por todo que no nos queda inteligencia para contar historias ni para disfrutarlas, me parece preocupante. Todo debe ser suave, mullido y contenedor, como dice Camille Paglia cuando se burla de la snowflake society contemporánea. 
Les dejo mi escena favorita de la original, cuando "la emperatriz del mal", según su propia definición, baja a su calabozo para hacer terrorísmo psicológico en la mente del príncipe. Esta criatura asesina y cínica, desciende para mostrarle a su enemigo que lo venció, mediante una visión en la esfera de su cetro. No solo venció al reino de Estefano quitándole a su hija (es decir, borrando la línea sucesoria y con eso, desestabilizando el poder del reino) sino que también piensa que matará a Felipe, príncipe del reino vecino que se uniría al de Estefano mediante el matrimonio con la princesa. Maléfica terrorista, Maléfica confabuladora. Ella es las fuerzas oscuras y siniestras de la naturaleza desatada (espinas, truenos, fuego) que vienen a acabar con el poder feudal levantado por los hombres, que crearon la cultura, levantaron fortalezas con piedras y pusieron cimientos a la sociedad instalando valores trascendentes (Verdad, Virtud, Amor Romántico). Maléfica es la peor cara de la madre naturaleza: es lo opuesto a la trascendencia, es la magia que ultima la vida de una doncella y la pone a pudrirse en una fría recamara, en lo alto de una torre, adonde la juventud y la fuerza tendrán que alcanzarla para restaurar la salud del reino. La Maléfica de Jolie no tiene nada de todo esto: está bien, es válido. Válido y menor. 
https://www.youtube.com/watch?v=xHO1fNYbAj8


SEAMOS LIBRES de José Benegas: Libertad, palabra polémica.

"SEAMOS LIBRES" de José Benegas.
Unión Editorial.
Vivimos en la era de la corrección política, y para la gente pusilánime es una suerte: no tienen que pensar, solo repetir más o menos bien lo que ven que dice el que tienen al lado. Una suerte de snobismo ético. El pensamiento ha sido reemplazo por el slogan y la pose. 
Todos tenemos más o menos en claro (o deberíamos) que el camino hacia el infierno está empedrado de buenas intenciones. El camino hacia la idiotez, tapizado de buenísmo. 
Algunas verdades relativamente intocables de nuestro tiempo son que la desigualdad económica es injusta, que la propiedad debe ser restringida y acaso combatida por ser la semilla del mal, que el lucro es algo vil que genera caos y miseria, que la democracia es la acción de someterse al 51 % de la población que apoyó al candidato ganador y la más peligrosa: que el Estado está para solucionar todas las necesidades. Ese es el camino de la servidumbre, por qué no hay persona que no necesite. Necesitar es una consecuencia de estar vivo. 
José Benegas, pensador y periodista argentino radicado en E.E.U.U. pone en jaque todas estas afirmaciones y otras más. Seamos libres es un libro que se parece a la libertad: es bello e incómodo, porque implica responsabilizarse por la propia acción. En estos veintidós ensayos, cuyos temas abarcan economía, derecho, filosofía, historia y política, las ideas de la libertad son presentadas por Benegas con elocuencia y pericia casi científica (rastreando el origen de conceptos jurídicos y filosóficos y basándose en evidencia observable) y sus argumentos obligan al buenismo bienpensante a quitarse la máscara. ¿Es la igualdad realmente un valor, o la gente de estratos más bajos se ve beneficiada por la desigualdad? ¿Qué es el derecho: una materia dorada e ideal o sencillamente una solución racional a un conflicto? ¿Nuestro individualismo y ambición de lucro quebranta a la sociedad... o la sociedad es consecuencia de la ambición de los individuos? Y finalmente, ¿qué es la paz y como se consigue? Para muchas de todas estas cosas, José Benegas da respuestas. Para otras, abre nuevas preguntas. Pero pone sobre la mesa una propuesta: entender las respuestas como las soluciones traducidas en principios generales que se derivan de la experiencia. Para ello, solo cabe la prueba y el error. Y para eso, hace falta la libertad. 
Tal y como nos sugiere el autor en alguno de los ensayos que componen este libro, vivir en libertad es lo contrario a la certidumbre, esa cosa que los humanos inventamos y por la cual le tememos a la incertidumbre inherente a estar vivos y ser libres. 
NO APTO PARA: mojigatos de izquierda o de derecha y nacionalistas católicos. 




Sobre el autor:
José Benegas nació en Buenos Aires, en 1963. Es abogado, escritor, periodista y Máster en Economía y Ciencias Políticas por ESEADE. Colaboró con varios diarios y portales argentinos y condujo "Esta lengua es mía" por FM Identidad 92. 1 mhz de Buenos Aires. Entre varios de sus trabajos se encuentran La moral del violador, 10 ideas falsas que favorecen el despotismo y Hágase tu voluntad, bajar del cielo para conseguir un cargador de Iphone. 

Glorias del Desempleo (Parte 1?)

Asumís, un poco a regañadientes y sorprendido, que ya no estás en la gloria. Que te pasó eso que siempre camina en tus pesadillas. Un día, después de que el que iba a ser el laburo de tu vida se convirtiera en una misa de aguantar los ataques de tu jefe; después de que te enteraras de la cantidad de errores que tenés y que hasta el momento habían sido imperceptibles, después de que te dieron unos papeles de mierda y una guita de la indemnización que desaparecerá más temprano que tarde, ingresas a ese Círculo del Averno reservado a los que no tienen laburo (exceptuando a los multimillonarios que no trabajan y que se dedican a patinársela, bien por ellos).
Todo te suena a que es la última vez: es la última vez que pisás la oficina del Banco, es la última vez que saludás con un abrazo a la secretaria que comparte con vos la afición por la remake de Dinastía, es la última vez que podés llegar cinco minutos tarde a ese lugar. Todo es por última vez. Se parece a ese día en que te fuiste de la casa de papá para "ser adulto". Todos dicen que no hay nada más adulto que conseguir un trabajo, pero en realidad lo adulto pareciera perderlo. 
Cuando me pasó, me subí al colectivo, pagué los $ 8, 14 como si estuviera entregando el hígado, y me preparaba para la patada en las pelotas que sería pagar el subte para irme a casa. Tendría que cuidar cada centavo de ahora en más, me dije, mientras entraba a la fábrica de pastas para comprar una bandeja de ñoquis a la bolognesa. "Hoy es 29: Día de Ñoquis! Te llevas 1/2 kg de regalo" te dice el gordo con bigotes. Día de los ñoquis. Ñoqui se le dice a ese forro inservible al que jamás van a rajar, pero a vos si. 
Tu departamento es lindo, y te costó bocha conseguirlo. Es grande, luminoso, y silencioso, como la certidumbre, algo que hace hora y media acabás de perder por tiempo indeterminado. Tu gato te saluda, casi que riéndose. No sabe que los amos no son adversarios, sino los mayores aliados, y que tu no-sueldo es su no-wiskas. Le va a caber. 
Clavás el tenedor en la masa con tuco, como si fuera la yugular de la de recursos humanos. "Tomá, dientuda de mierda", decís, masticando, solo, libre. En mi caso personal, soy un dramático hijo de hijo de gallegos, y puse música depre para sentir pena por mi mismo. 
La gente normal llamaría a sus amigos para que lo vengan a consolar, pero vos ya estás mega hinchado las bolas de tus amigos. En este momento todos te parecen comunes, con sus vidas más o menos parecidas entre sí, sus broncas y prejuicios, todas las barreras que se ponen en la vida para no ver cosas, preguntándote tu opinión, esperando que les digas algo, y cagándose en lo que les digas. Después, cuando contestás con argumentos a su ataque de melancolía matriculada, se defienden con ad hominem "vos no estás en mi lugar", y todos parecen saber de alguna forma mágica cuál es tu lugar, como si fuera fácil de describir. Este día tus amigos ya no pueden ayudarte, y vos, misteriosamente, sentís por primera vez que no tenés necesidad de tenerlos, ni a nadie. Los demás tienen trabajo y ocupaciones útiles, y vos ahora perteneces a otra especie, a otro grupo sanguíneo, y hasta es posible que tu saliva tenga otro color.
Ya no hay más ñoquis en tu plato, y por ahora no sentís hambre. Estás lleno, estás llorando, y por primera vez en mucho tiempo, no hay un mañana. 
Mañana no va a haber que cumplir ningun horario, porque nadie te espera, ni habrá ninguna retribución, y por primera vez en mucho tiempo, nadie premiará tu esfuerzo. Mañana será la máscara más pesada en caer: porque que nunca existió. Fue una ficción que te inventaste, como eso del "trabajo seguro". ¿Qué espera el mañana?
Hay que ponerse a buscar otra cosa ya, o moriremos de hambre y nos echarán a la calle, y tendremos que irnos a vivir a las villas con los narcos. ¿Y el gatito? Pobrecito. Morirá frente a nuestros ojos si no lo hacemos guisado antes. Abrís la notebook para buscar mientras pones un lavarropas (si bien estás gastando jabón, en mucho tiempo no ensuciarás camisas para ir a ningún lado). 
Portales de trabajo indescifrables. Y cuando pensás en toda la gente que defraudaste En tu jefe, que te dijo "creemos que podés hacerle un aporte muy grande a la empresa" y después te dijo "acá hay que estar a las chapas como nunca en tu vida". 
El mate. 
Blandir la brillante bombilla maciza que brilla un poco a la luz de la lámpara, y dejarla en el labio inferior. La trompita se cierra como una planta carnívora sobre la chata puntita, y todo el esófago se convierte en la manguera por la que trastabilla un sabor fuertísimo a yerbas y yuyos, con algo de dulce, porque todos los que lo toman amargo y te dicen que para endulzarse está la vida se pueden meter la bombilla en el ojete. Pausa. Hacés un chequeo de tu cuerpo, llenando la barriga de aire, y aflojás. Te das cuenta del dolor en los hombros, la espalda, y de las contracturas del cuello, y te sacudís un poco mientras en la lista de reproducción se cuela un tema muy festivo como de los 80´s, tipo Wake Me Up,  o I Wanna Dance With Somebody, pero suena alto, muy maricón y electrizante, y te encanta, te sentís un poco absurdo, sin cuentas para rendir con nadie, y te reís por primera vez en ese día de mierda. Porque al día siguiente ya no vas a tener mucha conciencia de qué hora es en cada momento; el tiempo va a pasar a formar una extraña pasta sin forma, larguísima. El sol por la ventana te agarra en el sillón, mientras el gato jode. ¿No estás contento? No solo por primera vez en tu vida no está pasando nada, sino que tampoco hay motivo para que pase. Y me pregunto: ¿si a esto le teníamos tanto miedo, no será bueno pasarlo a ver si es tan garcha?
Ahí las cosas empiezan a darse un poco vuelta, sentís mareos similares a la vuelta carnera que hacen tus camisas de laburo en el lavarropas. No podías ser un escritor, porque estabas muy ocupado. ¿Haciendo qué? Teniendo trabajo. Y aunque vivís tomando mate, tal vez no tomaste suficiente, y ahora podés tomar todo el que quieras.
Mirás por la ventana, la gente con trabajo no se ven mal. Además, no digamos boludeces ni caigamos en caramelitos neuro-bolches: el trabajo es algo bueno. Pero si hay gente que prefiere la merca al yogur: ¿por qué uno ha de querer siempre lo bueno? ¿Lo bueno para quién? "Lo bueno". Bah.
No sé por qué cuento todo esto en "tú". ¿No te parece que ahora somos re cercanos? O yo me siento solo, y es raro, porque hay mucha gente desempleada, pero solo me sentía acompañado laburando.
Miro las búsquedas en las páginas donde te piden que cargues tus datos y adjuntes tu cv (¿Para qué piden las dos cosas? Nunca pude entender. Si en el cv están mis datos...)
"Bedel en Laboratorios Poronga", "Vacante para redactor creativo, excelente inglés (excluyente)".
Mucho tiempo te separaron falsas promesas de amores como el mate y escribir pelotudeces mientras vas usando la guita que deberías ahorrar y se acaba a cada momento pero, ¿¡Qué más da!? Si en cualquier momento nos da un ACV y sorpresa, que te chupe la pija el desempleo.


Continuará...?

POR QUÉ SE ESCRIBE?


Imagen de la película "Misery", sobre la novela de Stephen King.

¿Por qué escribe quien escribe? Siempre me lo pregunté. Y me maravillo de leer las respuestas que grandes escritores han dado a esta pregunta. La imagen que se tiene del escritor puede ser una razón, porque aun en estos tiempos de Tinelli y celulares, donde las noticias bombardean y a todos se nos pide opinión como si fuéramos especialistas, todos miramos al escritor con cierto escalofrío. Estatus, vanidad, snobismo, son algunas de las razones. De hecho, se dice que hay que plantar un árbol, tocar la guitarra, y escribir un libro.
“Escritor”, dice alguien, y armamos el set: una casa antigua en algún barrio ni muy bohemio ni muy elegante ( incluso un poco afrancesado), un escritorio con una notebook… no, con una máquina de escribir a lo Misery; un enjambre de gatos que custodian como a este extraño ser solitario, ermitaño, analítico, etéreo y celoso de sus manuscritos. Evidentemente una persona culta e inteligente, interesante (muchísimo más interesante que todos nosotros).
Es posible que en la escuela le hayan echo bullying hasta el hartazgo y golpeado, porque a parte de nerd quizás tenía sobrepeso, o muy poco peso, o era deforme; pero sin importar el odio que tienen los brutos hacia la gente que intenta cultivarse, quien ejerce el oficio de escribir siempre tiene un halo de misterio a los ojos de los demás. Nos hace sentir ligeramente inferiores, aun cuando no nos interese para nada el mundo de los libros. Quizás nos interesa ir a boliches a explotar los fines de semana, hacer deportes como el fútbol, juntarnos con amigos e ir al cine a ver pelis de superhéroes, la moda, alguna serie ligera en Netflix. Pero sí alguien sostiene un libro en las manos, ese alguien tiene algo. Repito, “a los ojos de los demás”. ¿Por qué escribe? ¿Por qué se pasa horas anotando y llenando espacios en blanco? ¿Qué está buscando tan silenciosamente qué decir? De todas las cosas maravillosas en las que podemos ocupar el tiempo de nuestra vida, alguien elige para sí muy poco: un sitio cómodo donde estar y concentración para pensar en qué decir.
¿Sabrá algo que nosotros no? ¿Podrá decir con palabras nuevas algo de lo que nosotros sabemos que existe pero no nos atrevemos ni sabemos decir?
Será un ser de gustos finos y elevados, no “para cualquiera”. Irá al Colón a ver Opera, disfrutará de los mejores títulos de Bergman, frecuentará el MALBA para apreciar pincelada por pincelada esos cuadros famosos que siempre vemos por ahí y por allá y nunca sabemos por qué la gente comenta tanto (entre otras cosas, porque tampoco sabemos tanto de pintura).
Tal vez hasta sea un atormentado seductor, que recite poemas a sus enamorados o enamoradas, como un Joven Werther.
Bien. La verdad que todo esto es una fábula fruto del desconocimiento de algunos y el snobismo de muchos. Pero es bastante divertido. Hay escritores indisciplinados, ordinarios, horizontales, populares, boxeadores. Hay escritores que no son solitarios: son celebrities, Truman Capote en sus mejores épocas. Hay quienes escriben poco. Y quienes tienen mucha paciencia. Quienes exigen calma para ser leídos en esos bodoques hercúleos, y quienes son considerados con nuestras ansias, como Amelie Nothomb. Hay escritores cultos y pochocleros (fue curioso pensar en un antónimo para "culto" que se aplicara a este contexto). Hay de todo. No tiene importancia.
Hoy escribe gente que tiene en su biblioteca a los más grandes clásicos y gente que no sale de J.K. Rowling (con el respeto que me merece la señora). Incluso, sin haber estudiado letras o análisis literario, comentan y opinan sobre lo que leen en sus populares blogs, canales de Youtube, e Instagrams, donde anuncian que además han publicado su nuevo libro en Amazon.
Pero todas estas personas, ya sea que lo hagan por dinero o por hobby, dedican horas, días y años, a redactar, corregir, volver a redactar y volver a corregir. Llevan anotadores donde ponen las ideas que más tarde van a desarrollar. Programan la hora de publicación de sus próximas entradas de blog. Asaltan librerías; grandes cadenas y saldos, en busca de inspiración.
Hoy, como nunca antes, la gente cada vez lee más y cada vez escriben más personas: artículos periodísticos, poemas, novelas, cuentos, reseñas, críticas, ensayos. Se vive la velocidad y la vorágine de lo virtual, y aun hay gente que se detiene y piensa como llenar el vacío con palabras.
¿Por qué lo hacen? ¿Por qué hacerlo yo, en todo caso? ¿Por qué cada vez más gente se arroja a llenar hojas y archivos con lo que piensa, lo que se le ocurre, lo que tiene ganas de decir, y hasta algunos se arrojan a intentar vivir de eso? ¿Por qué se ha escrito tanto, desde los escribas del mundo antiguo hasta los bloggers de nuestros días?
La literatura es un arte, y Oscar Wilde decía que el arte es completamente inútil, lo cual es interesante, pero no nos responde nada. José Saramago decía que él “escribía para entender”. Es cierto que al escribir “vemos lo que tenemos en la mente” y es como el clic que hace que miremos con claridad dentro de nuestros cráneos. Pero si bien creo que al escribir logramos"entender-nos", no estoy del todo seguro que escribir equivalga a entender algo. De hecho, esto me lleva a una de las cosas más peligrosamente tontas y snobs que la gente piensa: la asquerosa falacia de que quien escribe y saca libros evidentemente debe ser muy inteligente, y que si algo está en un libro debe ser verdad. Algunas de las mentes más tontas de nuestra historia han dejado bibliografía de su puño y letra. Poder redactar un libro o una publicación, ya sea larga o corta, puede dar cuenta de ciertas habilidades: claridad comunicativa, creatividad, poder de síntesis, manejo de datos, selección de palabras y términos que tengan gancho.
Pero quien escribe no necesariamente es inteligente. Es entusiasta.
En cambio me gusta lo que dice Vargas Llosa: "escribir es mi venganza". Eso me gusta más, porque vengarse lo desea cualquiera y puede ser tramado por cualquiera. Se llega más fácil a una venganza que al entendimiento.
El que escribe es alguien siempre en busca de la revancha. Uno escribe para matar sin consecuencias penales a gente a la que odia. Para difundir ideas que cambiarán el curso de las mentes que lo rodean. Para darse a conocer y ser famoso gracias a este generoso mundo digital y sus posibilidades. Para hacer aparecer algo que pensamos que falta, y que no debe faltar. Para obtener cosas que la vida no nos ha dado y que, a nuestro juicio, nos adeuda.

Para eso se escribe. Alguien nos debe algo, y desafortunadamente la escritura es el único lugar seguro e infalible donde reclamarlo. Porque no importa si nuestro reclamo tiene o no fundamento: en nuestro mundo de letras y mentiras ES JUSTICIA. Es ese reino, ese pedazo de paraíso que es imposible que alguien nos saque. Es el lugar donde encontramos la pieza que falta; todo lo que falta. ¿Qué escribimos? Escribimos lo que el mundo nos debe.

Libertad y PRO-verso


Texto Premiado en el Concurso “EN PRIVADO, una mirada liberal sobre los dos años del gobierno de Mauricio Macri” y publicado en una antología del mismo nombre. 
Aquí pueden encontrar este y otros ensayos finalistas.

“La crítica es una de las funciones del pensamiento, pero no la principal. Es más importante la capacidad creativa, la invención. (…) Después nos sorprendemos de que los adolescentes están desapasionados, pero antes los enterramos en el sinsentido, en la idea de que el más crítico es el más inteligente”.
Alejandro Rozitchner, filosofo.

El licenciado Etcheburdo, líder espiritual de la Fundación Libertad y PRO-verso, causó un desmedido aplauso cuando declaró públicamente su apoyo al gobierno de Cambiemos. Me le acerqué en medio de la cena preparada por su séquito, repleta de sanguchitos de miga, canapés de lo más fino, y un cansino Vargas Llosa que me saludó en peruano exhibiendo su equina dentadura intelectual.
_ Señor Etcheburdo_ me le acerqué, beligerante _ ¿Por qué apoya a un gobierno como Cambiemos si se dice a usted mismo “Liberal”? ¿No le parece que ya hay mucha gente que dice que el liberalismo es mala palabra, que no funciona, que causa pobreza, y que es el mal en la tierra? ¿No debería ser usted crítico de este gobierno, si se dice liberal?
Etcheburdo sonrió, detrás de sus anteojos de Flanders. Sonrió como sonríen las personas peligrosas.
_ Pero querido T…, ¿cómo no voy a apoyar a Cambiemos? ¡Al presidente Macri quien acaba de ganar las elecciones legislativas! Seguro que tendremos discrepancias, pero valen más las coincidencias. Este es un gobierno que se reconcilia con el mundo, que apuesta por el individuo productivo, y que estoy seguro de que le cambiará a nuestros adversarios políticos la idea que tienen del liberalismo. Además, el gobierno lleva acabo uno de los proyectos más urgentes y que más me interesan: cambiarle el nombre a “La Matanza” y ponerle “La Esperanza”. Así los habitantes de dicha zona se sentirán optimistas y contentos, más felices, y ese es el espíritu que “Cambiemos” quiere transmitir, “que juntos, yendo juntos, iremos mejor”.
_ Siempre pensé que un liberal es ante todo alguien que aboga por poder ir separados en una sociedad seria y no tener ninguna necesidad de ir junto a nadie si no lo desea.
_ No sea mala onda. Esa no es la Argentina que se viene. En la Argentina que se viene, todos vamos a tirar juntos y felices para el mismo lado.
_ A partir de mayo de este año, En los actos oficiales, en provincia, se promulgó una ley que obliga a hablar de la cifra de 30.000 desaparecidos en la última dictadura militar. Me corrijo, “cívico militar” según como dice la ley que hay que decir ahora. Hablando de cambiar Matanza por Esperanza, ¿no? La ley pudo haber sido vetada por María Eugenia Vidal (aunque no la llamé así en la conversación que tuve con Etcheburdo, use palabras más fuertes), sin embargo, no se vetó. Dicha ley fue promovida por un senador, ¿sabe de qué partido, Etcheburdo? Peronista. Daniel Diaz Pérez se llama nuestro amigo. Se debe manejar las autoridades oficiales con estos términos, cito: “"de manera permanente en las publicaciones, ediciones gráficas y/o audiovisuales y en los actos públicos de gobierno, de los tres poderes. Estos términos se tienen que usar "cada vez que se haga referencia al accionar genocida en nuestro país, durante el 24 de marzo de 1976 al 9 de diciembre de 19831. Surgió todo un poco a partir de que Lopérfido declarara que el número de desaparecidos no es 30.000 como se dice hasta el cansancio, sino que son muchos menos, y lo mismo declaro Juan José Gómez Centurión. Parece algo hecho casi por miedo, ¿miedo a quién, me dirás Etcheburdo, llevándote tu canapé de atún y aceituna a tu boca reluciente? A todos. A la izquierda, a Púan, al kirchnerismo, vaya uno a saber. La propia Graciela Fernández Meijide, activista por la causa del esclarecimiento sobre lo ocurrido con las victimas del último proceso, juzgó la ley de “fascista”.2 ¿Y sabe por qué Etcheburdo?
Etcheburdo, que intentaba simular despreocupación y un aire seguro, dejó caer una gotita de sudor por su patilla izquierda y tragó su canapé con algo de dificultad. Después, volvió a sonreír, y entonces fui yo el que sintió escalofríos.
_ ¿Por qué, T…? ¡Ay, acá está Rozitchner, íntimo amigo! ¡Vení Rozithcner, te presento a T… un compañero liberal! _ y apareció Rozitchner, un oso cano de ojos redondos y pequeños, de voz finita, despreocupado. Se le puso al lado de Etcheburdo, y ambos lucían casi como compañeros en un equipo de futbol. De un futbol no agresivo, lleno de amor y paz y pases sedosos.
Yo no presté atención al filósofo, que me tendía la mano sonriendo para saludarme, y conteste:
_ Estamos hablando de un Estado que se arroga el derecho de decir que es verdad y que no lo es. Y eso es enormemente peligroso, y los liberales en la Ilustración peleábamos por arrancarle al tirano la facultad de decidirlo. La investigación de la CONADEP no arrojó jamás 30.000 como número de desaparecidos, y Luis Labraña, ex jefe montonero, confesó que arrojó esa cifra para que caratularan el caso como genocidio y le dieran algo de bola3. No es algo que opino yo, son hechos históricos. Y vos, liberal, apoyás una medida autoritaria y fascista, condenada hasta por Fernández Meijide. Hay algo que me mata de risa: Monseñor Aguer, el arzobispo de La Plata, calificó la ley como “un número mágico”4. ¿Podes creer? ¡Un cura reclamando la verdad!
_ Bueno, bueno, bueno _ me callaron al unísono.
_ Yo le respondo, Etcheburdo _ dijo Rozitchner, al tiempo que se llevaba una empanadita de pollo luego de sacarle unos escarbadientes en forma de espaditas de lo más divertidas y tiernas _ La iniciativa de la ley no fue del gobierno, amigo mío. Eso lo explicó Federico Suarez, encargado de comunicaciones. Fue una ley impulsada a través de la legislatura bonaerense por el Frente Para la Victoria. Vos mismo lo dijiste, fue este peronista, Diaz Pérez.
Yo troné el cuello, con la lengua seca y los ojos rabiosos.
_ ¡Es justamente lo más peligroso de todo! ¡Estuvo en manos de Vidal vetarla y no la vetó! ¡Es corrección política pura! El miedo, el miedo es lo único que impulsa a este gobierno a tomar decisiones estúpidas. Y no solo esta. Este monseñor, Aguer, dijo algo interesante, ¿saben qué? Que es “una invasión de un poder a otro”. ¿No defendías la república, Etcheburdo?
_ T… _ se apuró Rozitchner _ venimos de doce años muy difíciles. Y en vez de apoyar y tirar para adelante, de creer en este gobierno, y este gobierno necesita que le crean y eso es lo que vos no entendés, solo criticás todo como si fuera fácil gobernar un país.
_ No, no es fácil gobernar un país. Es más fácil promulgar una ley y arrojar un número que tranquilice a las bestias.
_ ¡T…, por favor! ¡Mirá como hablás de tus compatriotas!
_ ¡Hasta el vice de Vidal, Daniel Salvador, criticó la medida! ¡No estoy loco en lo que estoy diciendo! Y sobre este mismo punto del “pensamiento mágico”, quisiera agregar algunas cosas más, (es interesante que un análisis tan certero de la realidad argentina sea dado por un sacerdote, una persona que cree en cosas que no se pueden probar y que nadie ha visto, y sin embargo me parece más coherente que los funcionarios bonaerenses y por qué no, nacionales). El Secretario de Derechos Humanos bonaerense, Santiago Cantón "El Estado, al momento de discutir estos temas, tiene que tener en cuenta a aquellas organizaciones de la sociedad civil que estuvieron más cerca de las víctimas y que mayor conocimiento tenían de esa realidad, y si ellos plantean que son 30.000, son 30.000". Y agregó: "Nuestra responsabilidad como Estado es ayudar en la búsqueda de la verdad, no discutir lo que la sociedad civil que estuvo cercana a los hechos sostiene".5 Es el llamado de una tribu, que ordena que nadie rompa la armonía creada alrededor de un número sagrado, y que se cumpla la ley de los caciques. La involución que ha hecho este país en materia de razón y lógica ha sido profundizada en este gobierno, no se terminó con la caída del otro.
_ ¡Pero T…! ¿qué estás diciendo!? ¡Se terminó la falta de respeto, se levantó el cepo, Macri habla suavecito, Vidal es tranquila, Vamos Juntos! ¡No entiendo por qué te ponés así! _ gritó Etcheburdo, ya tenso por mi furia y mi enojo. Rozitchner, por su parte, sonreía y se tocaba la pancita, llena de sanguches y tostaditas con CasanCrem y ciboulette. Charlaba un poco con algunos representantes de Fundación Atlas y Fundación Neumann, que lo acompañaban en esto de que “hay que bancar a este gobierno, porque no es peronista”. Y yo me pregunto, ¿Dónde queda la palabra liberal? Los liberales abogaban por la razón y la caída de las decisiones arbitrarias, porque esos eran los principios que defendían la integridad del hombre. Pero una ley decide la verdad, y las fundaciones liberales estaban ante mis ojos, celebrando el triunfo del partido que no vetaba los absurdos.
_ Me parece que me voy a retirar _ dije cansado _ vine solamente para contemplar un ocaso. No quedan más liberales en la argentina.
_ No seas así _ me decía Etcheburdo, en medio casi de un delirio místico
_ Vos considerás que es urgente cambiarle el nombre a un barrio; yo considero que es urgente cambiar un cerebro por otro: la guerra es irreconciliable y nadie se da cuenta de esto. Convalidás que una víbora decida no vetar algo que vos y yo sabemos que está mal.
_ ¡Este gobierno tiene errores! _ se apuró a decir Etcheburdo_ pero mirá todos los cambios que se están haciendo en la economía! Ningún cambio de verdad se hace de la noche a la mañana. Pero los cambios que se están haciendo van a hacer de Argentina un país más libre…
_ Una de las primeras medidas del gobierno, lo recuerdo bien, fueron los subsidios a las petroleras para que “no despidieran gente”. Te recuerdo que, si el barril de petróleo en el mundo está a 34, acá está a 76. Casi 15.000 millones se destinaron a la producción de petróleo. Hoy el sector petróleo está sufriendo su peor crisis en 25 años y, sorprendidos, dicen que a pesar de los subsidios la producción no repunta. Jorge Lapeña, dice que lo que falta es una política, “que se requiere de una nueva política exploratoria con inversiones inmediatas para recuperar el abandono de 25 años en la materia y revertir la tendencia"6. Yo puedo entender que los empresarios petroleros no entiendan de liberalismo económico, porque no tienen por qué. ¿Pero vos? ¿Vos apoyás a este gobierno? ¿Sabes que los subsidios a la actividad petrolera, además de volverla ineficiente le cuesta al ciudadano de a pie mucho dinero? ¿Sabes que todo se encarece? ¿Sabes que vos y yo pagamos esto? ¿Por qué haces esto? ¿Por qué te llamas liberal?
_ El liberalismo no le pertenece a nadie, T… _ exclamó con lágrimas en los ojos Etcheburdo.
_ No le pertenece a nadie, pero la realidad tampoco. La realidad es libre de nuestras apreciaciones y está ante nuestros ojos. Este gobierno es intervencionista, dirigista, y fachistoide, no es liberal. Y si el problema es la palabra “Liberal” en un futuro los liberales de bien nos llamaremos de otra forma. Porque el joven de izquierda, aquel que no cree en la libertad, te mira a vos, mira este desastre, y cree que esto es libertad económica porque vos la convalidás. Vos tenés una responsabilidad, y sos muy irresponsable.
_ Mirá yo no entiendo de liberalismo, yo soy socialista, para mi este gobierno viene a hacer lo que el socialismo siempre prometió y nunca pudo hacer, y creo que está bien que no vivamos en la crispación. Yo creo en la paz, y no podemos ir peleándonos con todo el mundo.
_Yo creo que hay cosas que son más importantes que la paz. La justicia y la razón, por ejemplo. La verdad. No estoy dispuesto a convivir con gente que pide a gritos ser engañada.
_ ¡Hay liberalismo en este país! _ se arrastraba Etcheburdo por el piso, como una víbora socialista _ ¡El campo! El señor Presidente Macri apoya al campo que es la fuerza productiva de este país.
_ La exportación de manzanas y peras cayo 17, 44 % en los primeros meses del año. Y ese es solo un dato.
_ ¿Vas a retrucar con noticias amarillistas cada cosa que te digo?
_ Me parece mejor que contestar con un “si”, como haces vos a todo lo que decida este gobierno. ¡Se perdieron toneladas! El presidente de la Federación de Productores de fruta de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, dijo que "los costos internos influyen en gran medida al problema de exportar nuestra fruta"7. Y como se multiplicaron los controles a los productos eso hizo que se decidiera no exportar tanto y meter los productos en el mercado interno. Ahí tienen. Hablaban de un país productor. Hoy no somos competitivos, al mundo le resultamos carísimos, inviables. Eso sumado a que, en el caso del campo, el clima no siempre ayuda. Pero el clima es menos tirano que un gobierno como este. “Liberal” para esta bolsa de devoradores de canapés. Pero no hay problema, porque ahora la Matanza le vamos a poner “LA ESPERANZA”, y a Misiones le vamos a poner “BENDICIONES” y nuestros problemas van a estar solucionados por una mera cuestión semántica y de nombres. Las palabras generan acciones. Igual que en los cuentos de hadas. Casi puedo imaginármela a Vidal vestida como una de ellas, con ese tonito tan bajo en azúcar, solo le falta un gran cono lleno de tul sobre su cabeza.
_ Pero T… _ siguió Rozitchner _ vos decís que el gobierno intervino en sectores productivos, bueno, yo estoy de acuerdo en que eso se haga porque creo que es necesario. Pero vamos a ver, ¿Qué me dice un liberal como vos de la reforma impositiva que quiere hacer Vidal, que es una leona que se le planto al narcotráfico y adoraría que me tocara el timbre de mi casa para invitarla a pasar a tomar una tacita de café?
_Examinemos un poco algunos números: 56 % de impuesto a las propiedades urbanas y 50 para las rurales. Como si no fuera imposible ya comprarse un departamento, ¡que digo comprar! ¡alquilar! ¿Y qué hago si quiero comprarme un local para poner un negocio en esta Argentina tan de productores y gente con gana de crecer? El ABL sube un 20 %, Se exime de Ingresos Brutos a productores rurales que facturen hasta $ 3 millones anuales, se grava con una alícuota de 3% a la construcción -en vez de 4%-, los comercios que facturan hasta $2 millones pagarán 2,5% -en vez de 3,5%- y las carnicerías 2,5% en lugar 3,5%. Es decir, que aquellos productores que facturen por arriba de 3 millones, es decir los más productivos, pagan más. De modo tal que es un impuesto progresivo, de demostrada inutilidad, que lo que va a ser es ponerle un tope a quien quiera crecer, como si no hubiera demasiados. ¿Qué le va a pasar a quien tenga ganas de realizar una inversión para poder ganar más que eso? ¿O a los comercios que necesiten ganar más de 2 millones para poder abrir fuentes de trabajo? Se grava con una alícuota de 3 porciento a la construcción en vez de 4, ¡Wow! ¡Qué cambio! Se baja en algunos lugares, se sube en otros, y en algunos la baja es casi una broma pesada. Esa es la brillante reforma de esta ignorante y fascista fanática de los números mágicos.
_ ¡Tampoco le faltes el respeto a la investidura! _
_ Las investiduras no existen. Lo que existen son las personas, y vos, como liberal que sos, deberías saber que las decisiones tomadas o fomentadas por esta mujer son enormemente violentas para con los ciudadanos.
_ Estas muy enojado, T… _ me dice Rozitchner, mientras le mira las piernas a una camarera muy parecida a Vidal y sufre una de las llamadas erecciones socialdemócratas.
_ Si, estoy enojado. Y me estaba retirando, con permiso.
_ Sos demasiado crítico.
_ Ah, olvidaba que tenés un problema con ese tipo de actitudes. Que me preferís motivado y optimista, con “esperanza” y sin “matanza”. Tenés razón: ¿cómo le vamos a pedir a los pibes que estén motivados? No, no se puede estar motivado en un país donde la única solución que se encuentra a todo es castigar a quien quiere ganar, donde se procede por miedo a la corrección política y no con valor y confianza en la verdad y en los hechos, donde hay que ser contemplativo con quien no produce nada y violento con quien quiere producir aunque sea un poquito, pero producirlo él y que sea suyo, y que nadie se lo pueda quitar. No, este país no puede motivar a nadie. Pero lo más raro de todo es que este país, esta republiqueta amarilla de Cambiemos, sí motiva a llamados “liberales” que abogan por un estado mitómano, intervencionista, encarecedor y violento; gente como los de la Fundación “Libertad y PRO-verso” que no son críticos, porque ser critico es ser mala onda y bajón.
Tomé mi abrigo, que salía 60 % más de lo que salía en el exterior. Caminé unos pasos con furia mientras veía como Etcheburdo se recomponía de su crisis nerviosa. Abrí la puerta de vidrio del gran salón de la fiesta liberal y cerré con ira y tristeza. Y lo que pasó me asusto tanto que creí que pronto vería sangre mía por todas partes: la puerta de vidrio, de industria nacional, se hizo añicos y cayó en grandes laminas transparentes frente a mis ojos. Todos me dicen que es porque yo cerré con mucha fuerza. Yo sé que no es por eso por lo que se rompió.
Mientras me alejaba de esa orgía de cortesanos reflexionaba sobre la historia de nuestro país. Hubo radicales, peronistas y militares, pero nunca me imaginé que sería el mismísimo “liberalismo” el que destruyera al liberalismo. Queda pendiente la creación de un nuevo nombre, uno que defina a la gente de bien y pensante, y las distinga de los acomodados y de Rozitchner.


1 Ley 14.910 de la Provincia de Buenos Aires.
2 https://www.cronista.com/economiapolitica/Fenandez-Meijide-La-ley-de-los-30.000-desaparecidos-de-Vidal-tiene-un-espiritu-muy-fascista-20170530-0076.html
3 https://www.youtube.com/watch?v=5BzGKZmM90U
4 https://www.infobae.com/politica/2017/05/25/monsenor-aguer-cuestiono-la-ley-de-vidal-y-advirtio-que-30-mil-desaparecidos-es-un-numero-magico/
5 http://gazetajudicial.com.ar/malestar-en-el-gobierno-de-vidal-por-la-ley-que-los-obliga-a-hablar-de-30-000-desaparecidos/
6 http://www.iprofesional.com/imprimir-nota.php?idx=252561
7 http://www.agritotal.com/nota/31637-exportaciones-de-peras-y-manzanas-cayeron-17-44-en-los-primeros-nueve-meses/